
Plaza Italia, metro Baquedano, 11:00 horas. Salir del metro fue difícil, mucha gente, puertas a medio cerrar, guardias por todos lados, salí a la calle y entendí el por qué. Fue impresionante ver a tantas personas unidas en la lucha por una educación gratuita y de calidad marchar por la Alameda, cantando, bailando, sin importarles la lluvia, el frío, el, algunos, no tener paraguas. Daba lo mismo, estábamos todos ahí y nada tenía que ver con la fortuna. Nosotros lo elegimos.
Empiezo a caminar, y me sorprende la diversidad de público. Secundarios, universitarios, profesores, padres, abuelos, apoderados, se fundían en uno solo, cantando “Y cómo, y cómo, y cómo es la weá, hay plata pal papurri y no para estudiar”. Las batucadas se movían al ritmo de la cumbia y contagiaban a la gente con su alegría y ganas de expresarse.
También me sorprendo al ver Carabineros en cada centímetro del perímetro donde se desarrollaba la marcha, expectantes, esperando a actuar a penas empezaran los desmanes que asumieron que habría.
Liderando la marcha iban los dirigentes de la Confech, protegidos por una extraña cadena humana, cual celebridad cruzando la Alameda, son entrevistados por radios, diarios y canales de televisión, la convocatoria ha sido mucha y se sienten orgullosos, todos nos sentimos.
Metro Los Héroes, Alameda, Santiago. Gente cruza al otro lado de la Alameda, no previsto para marchar, primera víctima, semáforos, postes, letreros de paraderos del Transantiago, alguien está tratando de sacar un poste de ciclo vía, me acerco, y veo a alguien delante de mí, es Gabriel Boric, increpando al sujeto que destroza y trata de sacar el poste, lo enfrenta, discuten y Boric le dice: “¿y después que va a mostrar la tele? A los pelotudos que están dejando la cagada” luego de esto se reincorpora a la marcha, y el sujeto sigue en lo suyo.
Barricada al frente de la Universidad Alberto Hurtado, vidrios rotos, paraderos destruidos, rejas de contención en el suelo, cortinas de bancos destrozadas, cámaras de seguridad tiradas, desconectadas, acciones aplaudidas, por algunos, un gran número por cierto.
Seguimos avanzando hasta llegar a Blanco Encalada, la gente en sus balcones nos mira como un espectáculo, algunos fotografían, otros protegen sus ventanas y puertas por si acaso, llegamos al escenario, cubierto con un toldo pequeño, pero lo suficientemente grande para cubrir a Manuel García, artista invitado para finalizar la marcha, se cubriera de la lluvia que en ese momento empapaba a cualquiera. Termina el show de García, no estuvo más de 15 minutos, y hablan los dirigentes, no solo estudiantiles sino que sindicales y del colegio de profesores.
Con la consigna “arriba los que luchan, abajo los que lucran” se está siguiendo esta lucha, que no tiene ni luces de acabar, nadie está dispuesto a dejar de luchar por algo que nos pertenece a todos, que es nuestro derecho, la educación gratuita y de calidad es algo con que los políticos tendrán que aprender a escuchar por que la haremos valer.
“Ustedes no lo alcanzan a ver pero desde acá no se ve el final de la marcha. Y tenemos que estar conscientes de cómo estamos incidiendo en la historia política de Chile, y le decimos a los políticos que el país que queremos construir lo queremos construir nosotros, el pueblo movilizado y no los que se arreglan los bigotes en el Parlamento y en La Moneda”. Gabriel Boric en el acto cultural de finalización de la marcha.


